A
PROPOSITO DEL PROGRAMA DE GOBIERNO DEL PRD
Alberto S. Barrow N.*
Siendo éste,
2004, un año en que se celebran elecciones generales en Panamá,
seguramente se nos hará harto difícil, a casi todos los
que aquí habitamos, abstraernos de la incidencias que giren en
torno a dicho ejercicio democrático, aún cuando muchos
reclamen para sí la condición de "apolíticos".
En cualquier caso, la contienda electoral nos atrapará a todos,
unos más, otros menos. En mi caso, la cuestión se viene
sin ambages. De modo que heme aquí, a escasas horas de los saludos
de fin de año y los deseos de parabienes para el nuevo calendario
que se deshoja, compartiendo con ustedes mis primeras reflexiones, a
propósito de un evento en el cual el Partido Revolucionario Democrático
(PRD) aprobará el Programa de Gobierno que ofertará a
la nación.
Inicio por aquí, y no por otro lado, en vista de que hace algunas
semanas participé en la discusión y elaboración
colectiva de tres documentos que estimo de cara trascendencia en la
coyntura electoral. Se trata de: "La Plataforma Política
de los Afropanameños/as", el Anteproyecto de Ley "mediante
el cual se dictan medidas para promover la igualdad de oportunidades
de acceso al mercado laboral en la República de Panamá
y se eliminan prácticas discriminatorias" y el "Plan
Maestro Nacional de Desarrollo Sostenible de los Afropanameños/as.
Estos documentso fueron sometidos a la consideración de los cuatro
candidatos a la presidencia de la república, durante el desarrollo
de un Foro cívico celebrado a dichos efectos, en el entendido
de que sus contenidos serían acogidos para su debido estudio
y discusión , con miras a hacerlo parte de las propuestas de
gobierno, en cada caso. Al menos a eso estamos apostando quienes hemos
venido gerenciando un proceso de incidencia de los afrodescendientes
en las políticas públicas en Panamá.
Salvo el Licenciado Guillermo Endara Galimany, quién no asistió
al foro (y no tuvo representación designada), todos los candidatos
a la Primera Magistratura del Estado acordaron, mediante la firma de
un Protocolo, "iniciar los procesos necesarios, en coordinación
con los propios Afropanameños/as, que permitan al Estado formular
medidas y establecer políticas publicas que hagan efectiva las
acciones y los programas que garanticen una real y efectiva inclusión
de los Afropanameños/as en todos los aspectos de la vida del
país, superando de esa manera los graves y urgentes problemas
que afectan a las poblaciones y comunidades con mayor concentración
de Afropanameños/as, en especial las provincias de Panamá,
Colón, Bocas del toro y Darién". Así reza
el compromiso suscrito.
Les decía, al inicio, que estas notas venían a cuento
porque el PRD celebra por estos días un importante evento en
el cual, entre otros asuntos anotados en la agenda, se aprobará
el programa de Gobierno que aquel propondrá al conjunto de la
sociedad panameña, y que le corresponderá a Martín
Torrijos enarbolar como candidato a la presidencia de la república
para el periodo 2004-2009.
Siendo que el Partido Revolucionario Democrático es el primerr
colectivo políco que realiza un ejercicio de la naturaleza del
que se señala, luego de la firma del Protocolo con líderes
y dirigentes Afropanameños, y que uno de los objetivos (quizás
el primordial) de las tareas realizadas por este sector de la sociedad,
en la antesala del torneo electoral, está centrado en procurar
la incorporación de un conjunto de reinvindicaciones de los afrodescendientes
panameños en los programas de gobierno de todos ( y subrayo todos)
los aspirantes a la conducción del Estado, se me ocurre que lo
menos que cabe hacer en la víspera, como "parte interesada",
es colgarles un recordatorio a las instancias correspondientes en el
PRD, que se reunirán el jueves 15 de enero, haciendo referencia
a nuestras expectativas vistas ante la luz del instrumento suscrito
por el candidato presidencial Martín Torrijos Espino. Esto, en
el caso muy puntual del PRD.
Por supuesto que de las otras corporaciones políticas, que han
conformado alianzas y estructurado candidaturas presidenciales, también
se espera que haya correspondencia entre sus declaraciones y su conducta
a la hora de elaborar los respectivos programas de gobierno. A la fecha,
todos han consignado por escrito (con la salvedad hecha) que "…los
candidatos a la presidencia de la república para el periodo 2004-2009
consideramos justas y pertinentes los principios sobre los cuales los
Afropanameños/as sustentan sus demandas y aspiraciones…"
"Nos comprometemos, como gobierno y oposición, a realizar
lo necesario dentro del orden constitucional y el interés general
de toda la sociedad panameña a buscar conjuntamente con el sector
Afropanameño organizado las políticas y decisiones que
eliminen, de una vez por todas, las barreras que impidan que todos los
panameños tengan las mismas oportunidades a los recursos y las
condiciones a que tienen derecho como seres humanos y como ciudadanos".
Así aparece formalizado en el Protocolo.
¿Buenas intenciones? ¿Promesas electorales? ¿Voluntad
política real?
A cada una de las alianzas electorales le llegará su turno para
probar su grado de responsabilidad con lo que hasta ahora han postulado,
en relación a los intereses de la población afrodescendiente
del país, en el contexto de las próximas elecciones generales.
Los programas de gobierno, si bién no son la panacea, pueden
constituirse en una primera señal de afecto, esto último
entendido en todos los sentidos que integra la expresión. Por
lo pronto, el primero que tiene esa "oportunidad de oro" es
Martín. Veamos cómo le va
¿sí?
*El
autor es abogado y escritor.
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